martes, 26 de abril de 2016

El miedo es un espejismo (Capitulo 2)

Apague las luces y me acosté, durmiéndome casi al instante por lo agotador del día. De repente desperté súbitamente, vi el reloj al lado de mi cama, eran las 3:00 am, no sabía que sucedía, me sentía ansioso y confundido, sin entender por qué, hasta que de un momento a otro comencé a escuchar golpes en la puerta de mi cuarto, eran tenues y acompañados por rasguños.

-Quien toca- respondí aun ansioso
-Gracias por la vida, vengo a agradecerte- respondió una voz ronca
La voz se me hizo familiar, ¡Era la voz de mi reflejo en el espejo!, sin creerlo aun retrocedí lentamente
-Que.. que quieres de mí- le grite desesperado
-Devolverte el favor- me dijo con algo de fraternidad- agradecerte por la vida
-Que vida, eres solo un reflejo-le dijo ya con rabia
-ERA- me grito con euforia- era como una marioneta, ahora esta marioneta le corren sangre por sus venas, TU sangre.
-Aléjate- le grite casi perdiendo la cordura- no eres real esto es solo una maldita pesadilla
-Al contrario- me dijo- esto podría ser un sueño maravilloso, algo que nos ayudaría a ambos
-¿De qué hablas?
-Ahora que tengo tu sangre- me dice de manera confidente- se muchas cosas de ti, tus miedos, tus debilidades, tus deseos más oscuros
-Solo quieres que te siga el juego, tú no sabes nada de mí
-Por favor, como te haría algo malo, tú me diste la vida, quiero devolverte el favor
-¡Ah sí!, exactamente que harás- dije ya tranquilizándome un poco
- Brindarte mi apoyo, conozco tu soledad y tu entorno, déjame mostrarte una mejor "perspectiva" de la vida, déjame mostrarte el mundo "desde el otro lado del espejo"
-No comprendo nada
-Déjame mostrarte

Esto último me erizo la piel porque no lo escuche detrás de la puerta sino justo detrás de mí, me voltee y allí estaba mi reflejo demacrado ahora corpóreo, me miro fijamente y comenzó a sonreír de una manera psicótica.

-Aquí comienza tu nueva vida

De la nada salto hacia mí.

Fue en ese momento cuando escuche la alarma de mi reloj de mesa, había despertado ¡Todo fue un mal sueño!, me alegre ante todo esto y me vestí rápidamente, ya que era lunes y debía ir a la universidad.

Estuve feliz todo el día, pensando en que esa terrible experiencia solo se origino en mi cabeza.

Pronto descubriría que estaba muy equivocado...


No hay comentarios:

Publicar un comentario