Este es un día muy especial para mí, después de tantos tropiezos y suplicas, al fin ha llegado a mis manos lo que siempre he esperado: una cámara relativamente vieja pero en excelente estado que mi madre había comprado en una tienda de antigüedades que quedaba en el centro de la ciudad, la cual tiene fama de que allí puede encontrarse de todo y no era en broma: allí con solo entrar podías encontrar una gama casi infinita de artilugios y objetos de toda índole y de todos los lugares del mundo.
No podía esperar más para probar aquella belleza, agarre un rollo de película que tenía en mi gabinete, se lo instale y salí al enorme patio que se encontraba detrás de mi casa y buscaba buenas fotos entre las plantaciones de geranios, los imponentes robles que delimitaban el jardín y la gruta de piedra que había en el fondo del jardín que mi madre había realizado años atrás.
Algo tenían las fotos que tomaba que no le encontraba explicación: alrededor de las fotos que tomaba al momento de revelarlas en un cuarto oscuro que estaba en el sótano de mi casa, siendo propiedad de mi abuelo y que tenia los materiales intactos, encontraba un borde irregular y de un rojo intenso que iba cerrándose y atenuándose lentamente conforme tomaba mas fotos, lo cual era extraño ya que revisaba tanto la lente como los negativos y ambos estaban intactos, además que el efecto era más notorio cuando estaba yo o alguien más.
Decidí dejar las fotos un rato y dedicarme a revisar el facebook a leer algunas historias que escribían allí, algunos diciendo que eran reales, como la del muchacho que quedo traumado luego de una fiesta con un payaso y la del jefe psicópata que hizo que sus empleados consumieran la carne de uno de sus amigos sin saberlo; de verdad eran emocionantes pero era muy escéptico para creer cosas tan bizarras, si yo quisiera escribiría historias que dejarían al infierno de Dante como un paseo por Sabana Grande, sin embargo la fotografía me recortaba mucho el tiempo y la atención necesaria para llevar a cabo esa acometida.
Pasaron los días y seguía tomando fotografías en toda la extensión de mi hogar, el gafe seguía repitiéndose y ahora comenzaba asentirme raro, como desanimado y sin energías, a pesar de que no había hecho ningún esfuerzo, era como si de repente hubiese alguna rémora sobrenatural que poco a poco me absorbiera las energías y que buscaba dejarme como la mujer del Almohadón de Plumas.
Además que no evitaba pensar que la cámara tenía algo que ver, así que me acerque a mi madre y le pregunte que sabía sobre ese artilugio que me consiguió
-Bueno, solo se que el dueño de la tienda me aseguro que estaba en perfecto estado, se sentía muy feliz de habérmela vendido, a pesar de que no ofrecia mucho por ella
-¿No viste u observaste nada raro?
-Bueno, fijate que me extraña lo rápido que envejeció el señor, hace un año tenía un semblante casi juvenil y ahora se ve tan desgastado y demacrado que parece otra persona
-¿Habra estado enfermo?
-No, jamás, es un señor que ha vivido muy saludable, justo por eso me sorprende como se desgasto de esa forma
-Mmmmm vale, gracias mama
-Vale
Aquello me pareció curioso, aunque no me decía mucho, por lo que decidí ir al cuarto oscuro y revisar bien la cámara.
Fui al sótano y puse la cámara bajo un reflector y la desarme cuidadosamente, evitando tropezar con las diversas fotos que aun colgaban mientras se secaba el liquido de revelado. De verdad no encontré nada raro en la cámara salvo que no tenia marca de fabricante; seria interesante que fuera una cámara creada por algún aficionado a la fotografía con una gran destreza, eso le daría mucho mas valor al objeto pero me alejaría de resolver el misterio del marco sangriento
-Vaya, vaya, con que así me veo yo, no me veo tan mal
Salte hacia atrás y mire a todos lados pero no encontré el origen de aquella voz, solo observaba las fotos ya casi reveladas
-Oye estoy aquí, no me reconoces
Aquella seca y ronca voz parecía venir de las fotos tendidas, me acerque visiblemente nervioso a las fotos y me percate que en una en la que aparecia yo, mis ojos estaban completamente negros y al marco rojizo era muy intenso, como si estuviese manchado de sangre y pudiera mancrame al tocarlo por los bordes
-¿Quién eres?
-Soy tu- la voz salía de aquella foto
-E… eso noi ti… ene sentido
-Pues me veo como tu y me encuentro en tu casa, eres tu quien está confundido
-Estoy seguro de que esto no tiene sentido
-Afff, mira imbécil hablemos claro, por esencia soy tu; una parte de ti, cada vez que has tomado una foto tuya, esta ha absorbido un poco de ti y esa parte queda atrapada en la foto; ahora, poco a poco has desgatado tu ser, me has entregado tu vida y ahora debes tener el lugar que te mereces
-¿El lugar que merezco? ¿A que te refieres?
-Jajajajjajajajajjaja
Mientras se reía una extraña brisa que venía de la nada cubrió el cuarto y todas las fotos cayeron al piso, de las cuales comenzó a surgir una sombra que se volvió humanoide y adopto mi apariencia de una manera oscura, como un doppelganger.
-Yo existo y tu no debes existir
-De… de que… estás hablando
-Que solo puede haber unió, que de esta sala solo saldrá uno
Dicho esto se abalanzó sobre mí y me sostuvo el cuello rápidamente
-Su… suéltame
-Ahora te dare el lugar que mereces
Me llevo hasta la bandeja de revelado y sumergió mi cara hasta que ya no pude respirar…
Ahora me siento mejor, estoy más cálido y lejos de cualquier preocupación, no tengo mayor oficio o preocupación que observar, observo a mi madre comiendo tranquilamente junto a mi padre y en la cabeza de la mesa… allí estoy yo, no perdí esa esencia negra en mis ojos, la envidio viéndome desde aquí, no puedo moverme pero aprecio todo con claridad, me alegro por lo menos que me han puesto aquí en la mesita de la sala, tengo una vista completa y el marco quedo espectacular… casi hace más placentero todo esto.

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