domingo, 27 de marzo de 2016

El Hombre de La Rata (Actuacion Teatral


Siendo uno de mis primeros vídeos, muestra mi faceta como actor teatral en la universidad, les muestro una grabación de uno de los ensayos de la Obra del dramaturgo Gilberto Pinto, El Hombre de la Rata, un esquizofrenico que dentro de sus desvarios y lagunas mentales critica duramente la sociedad en la que vivimos, sin dejar títere (o rata) con cabeza en su mordaz y demencial verbo

Disfrutenlo...


"El maquillaje asusta" (Especial de Fobias)

Las fobias pueden ser consideradas como males terribles: un objeto, persona, animal o situación puede transformarse en una pesadilla personal causando una ansiedad, desesperación o repulsión tan fuerte que puede incluso quebrar nuestra cordura.

Pero que sucede cuando algo aparentemente inocente nos puede causar tantos sentimientos encontrados que pueden desembocar en una marejada interna de desesperación.

El miedo ahora toma una peluca, una enorme nariz roja, maquillaje y ropa estrambótica y tiene como meta entretener a los niños. Claro que el miedo al que me refiero es el miedo a los payasos y el caso sucede así.

Yilmer era un muchacho de 16 años que debía acompañar a su hermanito a una fiesta a 2 cuadras de su casa, buscando escapara del trajín del hogar.
Al llegar a la casa, se encontró con una decoración muy pintoresca: globos de distintos colores, papelillo y serpentinas de matices diferentes, tortas y chupeteros con imágenes de personajes caricaturescos y mesas con adornos y manteles bastante alegres, un ambiente infantil un tanto asfixiante tomando en cuenta la gran masa de niños que corrían de aquí para allá entre los juegos y las rifas.
Yilmer entro con su hermano y se ubicaron en una mesa después de saludar al cumpleañero y entregarle su respectivo regalo.

La fiesta transcurrió en total normalidad durante la mayor parte de ella, aunque llegaría un momento en que la fiesta tomaría un giro bastante inquietante.

Una risa chillona surgió desde la parte de atrás del salón de fiesta, acompañado de una alharaca de los niños al observar su presencia, a lo cual Yilmer se volteo lentamente y observo a esa figura extraña: un personaje con un traje de muchos colores, zapatos gigantes, una peluca que se alternaba entre el rojo, el morado y el amarillo, y una cara de dos cuencas pintadas de azul, rojo y negro en espiral, una boca exageradamente roja unos lentes de contacto azules claro que le daban a la mirada una expresión que rozaba lo bizarro y lo mórbido.

-Hola niños, como están todos, llego la hora de la diversión- decía el pintoresco personaje a la multitud de niños.

Pero Yilmer no vio con buenos ojos aquel personajes que, literalmente, salió de la nada. No se sabía si era su cara tan mórbidamente pintada o sus ojos inquietantes o la ropa tan rimbombante, pero aquel ser le producía un desespero y ansiedad tan marcados en él que por su rostro caía un sudor frio y sus ojos se dilataban continuamente; su cuerpo adquirió una rigidez semejante a una estatua.

-Pero antes necesito un voluntario que me ayude- decía el payaso mientras buscaba con su mano cubierta con un guante desgastado a propósito, el cual encontró rápidamente a Yilmer- tu chico, ven acá, nos vamos a divertir con los niños.

Fue allí cuando Yilmer tuvo una reacción muy desagradable, como si ese dedo que lo señalaba fuera una combinación de una criatura horrenda y un ente asqueroso, por lo dudo invariablemente de que aquella situación se llevara a cabo, pero la presión popular lo hizo ceder con mucho nerviosismo.
Al acercarse al payaso y comenzar a acompañarlo en sus actos, la ansiedad invadía su cuerpo, trataba casi sin éxito de aparentar tranquilidad mientras toda esta situación ocurría para que los niños no se dieran cuenta.

Pero hubo un momento que el payaso llego demasiado lejos

Al payaso solo le quedaba un obsequio y, al saber que uno de los niños era hermano de su ayudante, hizo un trato con Yilmer: realizar un concurso de miradas para ver quien aguantaba más, esto desespero enormemente al muchacho, ya que, teniendo que soportar su presencia, ahora también debía observar fijamente esa cara mórbida

Pero Yilmer no se esperaba lo que vendría después.

Comenzó el payaso con su mirada fija a tentar la del muchacho, el cual deseaba con todas sus fuerzas poder apartar su mirada de aquella grotesca cara, pensando que en cualquier momento podría suceder algo muy malo. De un momento a otro esto ocurrió

BUAJAJAJAJAJJAJAJAJAJA- grito el payaso lanzándose en la cara del muchacho

Fue el punto de quiebre de toda esta situación, la reacción de Yilmer fue inmediata: su palidez fue comparable a una hoja de papel y cayó en estado de shock que devino en un desmayo involuntario; las personas de la fiesta corrieron a ayudarle para que reaccionara, al mismo tiempo que llamaban al hospital para descartar un mal mayor.
Al llegar la ambulancia, Yilmer ya comenzaba a reaccionar, pero igual era imperativo llevarlo al hospital para descartar algún daño cerebral ´por el shock

-Señora, me... me... pa... ayuda... graci...- balbuceaba el muchacho entra la conciencia y la inconsciencia
-Tranquilo, no te fuerces, es mejor que descanses, debemos evitar un daño peor- decía la enfermera mientras lo subía en la ambulancia
-Y el... doc... doccc. tor... es... es
-Ya está dentro del vehículo, te aseguro...

Mientras decía esto la expresión de la muchacha cambiaba a una risa macabra mientras observaba otra figura: era él, era el payaso, con una bata de doctor

... que será una experiencia muy entretenida Jajajajajajajajajaja


Desde ese día Yilmer vive feliz, ya no le asustan para nada, no tiene que preocuparse por eso; en realidad no se tiene que preocupar en nada, ya que esta tranquil y seguro dentro de su cuarto acolchado lejos de aquel maquillaje que lo condujo a aquel lugar.


Los Muros Emocionales, cuando el ruiseñor se vuelve cuervo

La vida en su amplio espectro nos recuerda continuamente que es algo así como una escuela, donde podemos tropezar una y mil veces con la misma lección, pero hasta que esta no es aprendida no podemos avanzar, sino que nos quedamos estancados hasta que podamos asimilar las lecciones de la vida.

María Laura era una muchacha de 16 años que vivía el delirio fantasioso del primer amor, consumado entre las alegrías y tristezas de ambas realidades, teniendo a la muchacha en una burbuja de felicidad, en la cual dibujaba con el pincel de su imaginación no solo las mil y una cosas que pensaba vivir con esa persona, sino que iba mucho más lejos y planteaba como sería un futuro juntos.
Raúl era el afortunado muchacho que compartía su sendero de vida con la muchacha, un joven de 20 años, alegre y elocuente, pero que había sufrido diferentes problemas a lo largo de su vida que de una u otra manera habían afectado su vida, pero al estar con María esas nubes grises se disipaban, por lo cual dedicaba horas, días, incluso semanas en regalos, artilugios, salidas y encuentros "casuales" para no perder esa alegría.

Quienes conocían a esa pareja sabían que era como ver una pareja perfecta, donde el respeto, la comunicación y los planes comunes eran su divisa emocional; su aura amorosa era tan intensa que inclusive aquellos que no los conocían podían percibían ese amor que se transmitían sin siquiera hacer una muestra evidente de su amor, una mirada, un gesto y la alegría con la que hacían sus actividades que mas allá de ser pedantes, eran dignos de admiración.

Pero a veces aquello que creemos perfecto no siempre lo es, o al menos se mantiene así por mucho tiempo

Tenías 3 años de relación y Raúl ingreso a la universidad, mientras María Laura aun cursaba el 5to año de bachillerato; por lo que tuvieron un salto en cuanto a las vivencias que tenía cada uno en sus realidades. Mientras Raúl conocía las exigencias que debía afrontar en el entorno universitario, María Laura aun asumía sus responsabilidades en el liceo, peros siempre encontraban la manera de verse, así fuera por un tiempo reducido. Parecía que todo marchaba bien, porque no debería ser así, ellos se amaban y debía ser lo importante.

Pero a veces el amor no es suficiente, o al menos no está en la medida correcta.

Mientras Raúl veía clases, conoció a una muchacha, llamada Evangelin, una joven muy bonita de tez blanca y mirada algo perdida pero que al mismo tiempo mostraba un aire exótico. De repente el muchacho comenzó a frecuentarla, movido por una extraña percepción que lo hacía querer estar irremediablemente a su lado; después de todo a ella la veía con más frecuencia a María Laura; y la muchacha también le daba a entender con sutiles gestos que también estaba interesada.

El muro de la distancia que se había formado por los estudios contrastantes no fue tan fuerte como el muro que comenzó a formarse en las emociones de Raúl hacia María Laura, a quien de repente comenzó a ser mas frió y distante, haciendo que las conversaciones fueran más tediosas y los encuentros íntimos mas...fríos, lo cual creó un sentimiento de soledad muy extraño en la pobre María 
Raúl estaba en una encrucijada, aunque aun sentía cierto amor por María, el morbo que le producía Evangelin cada vez se hacía mas y mas fuerte, volcando los sentimientos por un mero placer carnal. Ahora Raúl veía en esa situación la superioridad que tal vez no tuvo en otras circunstancias de la vida, viciadas por comentarios mal sanos y familia conflictiva.

Tarde o temprano esta situación iba a terminar mal, ya que María se daba cuenta de la ausencia y Raúl era muy indiferente a las sensaciones de su novia, aunque seguía viéndola, esa aura parecía casi inexistente, reemplazada por un aura de frialdad en torno a la situación. Su agradable ruiseñor que la hacía sentir bien con su presencia sufrió una metamorfosis, se volvió un cuervo espantoso, un ave que su sola presencia le causaba desagrado, tanto por su trato tan desinteresado como por su indiferencia ante sus caricias y sus besos.

María no daba su brazo a torcer y buscaba una y mil formas de volver a sentir la calidez del muchacho de quien se enamoro, pero cada intento tenía un mismo destino: una sonrisa fingida y un beso gélido que la hacía sentir sola incluso con su compañía.

Un día Raúl llevo las cosas aun más lejos: apareció en un parque muy cercano a su casa con Evangelin, tentando a que María pasara por allí y los encontrara. En efecto así paso, pero la reacción fue inesperada: María solo se retiro y no dijo nada, aun a pesar que una grieta profunda y cavernosa se iba dibujando lentamente en su corazón, mientras el amargo néctar de su propia desilusión se iba disolviendo en su cuerpo en forma de una profunda depresión que la acompaño casi por un mes.

Su estado era casi deplorable: descuidada, absorta del mundo y carente de algún sentido para continuar en pie, más parecida a un monigote de carne que a una persona, pero que, por medio de intermediación de amigos y familiares, encontró una salida a su situación a través de un fino violín y un cuaderno de apuntes, donde plasmaba su vida, pero al mismo tiempo plasmaba otras historias, demostrando un prodigo increíble para la escritura.

Aunque la huella era muy profunda, poco a poco fue restableciéndose de tan duro golpe, apoyándose en los amigos y las artes, siendo estos los que la ayudaron a salir adelante, encontrando la alegría que creía ya perdida.

Irónicamente un día Raúl llego a su casa consternado por su situación, ya cuando ella se estaba asimilando todo y le preguntaba que había sucedido. María Laura le sorprendió su cinismo y le contó sobre el encuentro en el parque. Este aludió que estaba alucinando, que era mentira, pero no contó con que ese día había tomado una foto de la escena, se la mostró y el solo quedo en silencio con la cabeza baja.

Suplico, lloro y le pinto el horizonte más hermoso con una elocuencia que rozaba lo banal, pero ella no cedió, le dijo que se fuera y que dejara de estar martillando algo que no llevaba para ningún lado.

María Laura ahora está feliz, es una destacada violinista de su orquesta; gano el premio Stefania Mosca por una de sus narraciones infantiles e historias de vidas cotidianas, y las amistades la hacían sentir querida y una muchacha sumamente feliz, dejando atrás esos delirios que sufrió por culpa de un hombre que creía diferente a los demás, pero resulto siendo otro yeso del mismo molde, otro personaje de esos que buscan el morbo y no el amor.

La vida es así, da muchas vueltas, lo que ahora es un hermoso oasis mañana será un sombrío bosque, nunca se termina de conocer a un individuo, por más tiempo o por mas amor que haya pregonado, lo cual siempre nos hará que en nuestra mente se formule la siguiente pregunta



¿Estamos con un ruiseñor, o con un cuervo?


viernes, 18 de marzo de 2016

Entrada a mi canal de youtube "Andres Writtenman"

Muy buenas ciudadanos de la red, me comunico por este medio para inaugurar formalmente este blog como un espacio integral para publicar mis distintos talentos, tanto en vídeo como escrito, para aquellos que ven mis múltiples medios donde publico, este sera un espacio integral para conocer lo que escribo y lo que produzco a nivel audiovisual, ademas de dar a conocer mis proyectos y mis gustos, así que poco a poco nos iremos conociendo en este espacio, sin mas que decirles les dejo mi primer vídeo de mi canal en mi faceta como youtuber, espero lo disfruten y cuente con su apoyo 





Cuando miras por el embudo


Corría la tarde en una plaza de Caracas, Ronald, un chico de 14 años que caminaba por esos lados junto con su familia tenía un carácter muy particular: era egocéntrico y autoritario; un chiquillo con complejo de Napoleón dirían los culturetos de psicología, con su debido respeto. 

Debemos saber que este muchacho no era conformista en lo absoluto, siempre deseaba tener más, siempre deseaba lo mejor; demostrando gran astucia a la hora de conseguir cualquier cosa

Ciertamente era un muchacho aplicado y con gran respeto a su familia, pero su avaricia era un estigma que minimizaba cualquier valor que su corazón pudiera expresar. 

-Este año he tenido un buen desempeño en clase- decía Ronald a su madre con aire inocente- no estaría de más unos audífonos y unos controles nuevos de PlayStation como recompensa por un buen trabajo

La madre, de gran corazón pero muy sumisa a los caprichos de su hijo, lo complacía en casi todo, buscando la felicidad en los regalos cuantiosos a su hijo

Claro que esta historia no estaría completa sin su hermano

Peter era su nombre, un risueño niño de 7 años que lo acompañaba en su salida por el centro de la capital. A diferencia de su hermano, era mucho más humilde y casi no reclamaba algún regalo en particular o pedía en la calle alguna chuchería; sin embargo su madre lo complacía también, viendo lo tranquilo y apacible que era en contraposición con Ronald

Esto ponía iracundo a Ronald, que sentía; aunque fuera un completo disparate, que su hermanito era más recompensado que él, por lo que siempre lo veía con recelo.

Un día que estaban en su casa, la madre llego del trabajo con unos helados para sus hijo; dos barquillas, una para Ronald y otra para Peter; pero mientras degustaban los gélidos postres, Ronald en su orgullo decidió quitarle el helado a su hermano, a lo que respondió con un llanto pronunciado. La madre lo reprendió y le pidió que le devolviera su helado, a lo cual Ronald decidió tirar el helado al piso y correr a su cuarto; dejando a una madre con cara de desolación y a un hermano llorando por no haber probado el delicioso postre. 

Mientras Ronald seguía degustando el helado en su cuarto como si nada hubiese pasado, comenzó a sentir un frió muy extraño y escucho el sonido de algo de plástico que cae al piso con fuerza, reviso detrás de su cama y encontró un enorme embudo dorado que desprendía un aura muy penetrante, como si aquel objeto tuviera vida. 

Ronald lo agarro y lo vio con mucho cuidado, encontrando que en el lado angosto había una gema brillante, algo así como un diamante pero de un tono rojizo. Ronald trato de agarrarlo, pero entonces algo extraño sucedió: Ronald comenzó a dar vueltas sobre sí mismo mientras una extraña fuerza sobrenatural lo suspendió en el aire y se sintió succionado por el embudo, sintiéndose estirado como si fuera una tira de chicle. 

Ronald despertó y miro a su alrededor y noto inmediatamente que algo no estaba bien, por supuesto que nada estaba bien ¡Solo medía 15 centímetros!

Pero esto solo sería el comienzo de algo que por primera vez lo sobrepasa al mismo

A partir de aquí la situación toma un giro extraño, cayendo en lo surrealista

Ronald ahora parecía un juguete, solo medía 15 centímetros y estaba parado encima de su cama, aun desorientado por esta extraña situación

-Pero que es esto?, parezco una lagartija por este tamaño, como ocurrió, que haré, Dios mío que haré 

A partir de eso solo balbuceaba cosas sin sentido, en una combinación amorfa de miedo y desesperación tanto interna como externamente por todo lo ocurrido.

De repente entra su hermanito al cuarto y, al no poder observarlo, se acerca al closet del cuarto, ya que ahí estaban los viejos juguetes de su hermano

-Peter, PETERRRRR- gritaba desesperado el muchacho acercándose al borde de la cama

Pero su reducido tamaño hacia casi imposible que su hermano pudiera escucharlo, por lo que seguía impasible revisando el armario, sacando un robot de juguete de esos que le pulsabas un botón y comenzaba a gritar Fire Fire y lanzar luces de colores por todo su cuerpo

-Suelta eso, es mío, suéltalo- decía el muchacho en la cama bastante alterado

Como predica en el desierto, nada de lo que decía era escuchado, dejando que el niño fuera a su habitación con el juguete mientras Ronald, aun encogido, saltaba de rabia y termino cayendo al piso, aterrizando encima de una de sus medias, viéndose asustado ante la inmensidad de su cuarto

-No es divertido verse tan pequeño en el mundo verdad

Ronald levanto rápidamente la mirada y observo muy asustado una enorme figura con una capucha gris desgastada que le cubría completamente, sujetando un embudo gigante en una mano y una cinta métrica en la otra, observándolo con unos ojos hundidos y oscurecidos por una vejez marcada en su rostro y las sombras que la capucha dibujaba en su tez

-Qui.. quie... quien eres?
-Vaya, es cierto, donde están mis modales, permíteme presentarme, soy el ángel del embudo y vengo por ti
-Ángel del embudo? con esa capa y ese cono pareces la muerte con un orinal portátil 
-Pobre muchacho- decía este ser sin inmutarse- aun no vez la magnitud de lo que está pasando, esto es por tu culpa y solo tuya 
-De que hablas?- decía el muchacho aun petrificado de miedo- acaso elegí ser como un muñequito de juguete? 
-Que pobre de mente- decía casi con tono sarcástico- vivías como si todo girara alrededor tuyo, buscando atención donde quiera que vas y ser siempre el centro de todo a tu alrededor, siendo tu posición la mas privilegiada, mi embudo solo hizo lo justo, ponerte en donde mereces 
-Tu embudo? 
-No has escuchado la ley del embudo- comenzó el espectro con tono pedagógico- existen personas que viven en la parte ancha, queriendo tener mucho o lo mejor en todo, ahora conocerás lo que es estar en la parte angosta, saber lo que es las cosas a tu... medida 
-Revierte esto, no merezco este martirio 
-Ya es tarde, lo que cruza el embudo, jamás sale de su efecto, ahora vendrás conmigo. 

Apenas dijo esto, el ente se agacho y sujeto al muchacho entre sus gélidos y demacrados dedos.

-Sueltameeeee- grito Ronald con gran desesperación
-Ahora sabrás lo que es pasar de tener mucho a no tener nada

Ronald comenzó a percatarse que su cuerpo le sucedía algo raro: se desintegraba lentamente, como si su cuerpo estuviera hecho de arena y soplaran lentamente sobre ella

-Veremos que tan grande te sientes ahora

Justo cuando estaba ya hecho polvo, Ronald despertó súbitamente, quedando con una gran marca por todo lo sucedido.



Amor a Cthulhu



Dicen que la palabra tiene poder, que a veces uno puede no solo augurar su destino sino hacer que este ocurra solo con nuestras palabras; olvidando que a veces debemos ser muy cuidadosos con lo que decimos, y con qué propósito lo decimos.

Comenzaba un nuevo día en el liceo, con un sol de esos que desearías estar todo el día echado en una carpa en el Litoral, pero que la rutina te manda a estudiar. Tenía un examen, por lo que el clima era lo único hermoso de ese día. Esto no lo decía por no estudiar, sino que esperaba que mis compañeros, ávidos de una astucia legendaria, buscaban la manera de estar cercano a mí, lo cual era muy incomodo, al mismo tiempo que usaban el estúpido chantaje emocional:

-¡Ayúdame Crespo, no que éramos amigos?


Buscaba terminar la prueba lo más rápido posible, así me libraba de los zamuros que rondaban las cuatro esquinas de mi pupitre. Una vez terminado salí al patio del liceo, algo estresado, no solo por esto, sino porque era ya una situación cotidiana y me estaba hartando. De repente me fije en un grupo de niñas de octavo que jugaban con una moneda y una hoja de papel con un dibujo extraño, algo así como las mándalas que utilizan los psicólogos; seguramente eran esos juegos supersticiosos que se encuentran en Internet y que encienden la imaginación de los más jóvenes. me acerque al grupo para ver con que salían

-Hola muchachas como están ¿Que juegan?
-Es algo que encontramos en una página, se llama "Deseo a Cthulhu"

Al escuchar eso me sorprendí ¡Un juego basado en la deidad pulpoide de Lovecraft! de repente tuve aun mas curiosidad, como fiel Lovecraftniano; a ver de qué se trataba todo esto

-Y como se juega
-Simple- decía la muchacha como si fuera toda una erudita- Conseguimos la moneda de más alta denominación, buscamos este dibujo, que es el portal entre este mundo y el mundo de Cthulhu...

Comienzo a observar aquel dibujo, eran 3 círculos concéntricos de color rojo, verde oscuro y negro, al mismo tiempo que unas aspas zigzagueadas, algo así como unos tentáculos de distintos colores, salían del centro del dibujo, en el centro había un ojo extraño, era totalmente rojo y con un brillo muy aterrador

...Después nos dibujamos en la mano derecha la imagen de la deidad con uno de los colores...



Miro sus dibujos y veo que están muy malogrados, con un aire casi infantil


... y luego comenzamos el juego: lanzamos la moneda en la hoja, dependiendo del tentáculo que caiga le toca a la muchacha con ese color, entonces ella pensara en un deseo, tomara la moneda, la hará girar en el centro, donde se encuentra el ojo y elige cara para que se cumpla, sello para que no se cumpla, damos un plazo de 24 horas para que se cumpla nuestro deseo
-¿Y cuántas cosas les ha regalado Cthulhu?- dije con tono sarcástico
-Veras que este juego es más de lo que te imaginas, ¿Porque no te nos unes?
-Mmmm está bien


Acto seguido me dibuje a Cthulhu en una mano, como ya no quedaban mas colores, lo dibuje negro y comenzamos el juego. Veía que tenía mucha gracia mientras cada uno tenía su turno, pedía su deseo y esperaba con ansias que se cumpliera, por mas bizarro que todo fuera, la imagen del dios pulpoide me atrajo irremediablemente.


De repente me toco a mí, agarre la moneda pensé que podía desear; fue entonces cuando recordé el momento tan incomodo que viví en la prueba y desde la soledad de mis pensamientos exclame:


"Ojala mis compañeros tuvieran más materia gris"


Gire la moneda y cayo cara ¡El deseo se cumpliría! al menos eso pensaban las niñas, sencillamente veía el juego como una distracción de todo lo acontecido en el día.


Finalmente me fui a mi casa, cene y después fui a dormir, pensando en lo bien que la había pasado y un ápice de mi pensaba si Cthulhu me cumpliría el deseo jajajajaja


Al día siguiente me percate que algo no estaba bien en mi salón...


Cualquier pitonisa de Cthulhu, de aquellas que han leído las obras de Lovecraft que tienen al ente pulpoide como deidad me diría que no se debe jugar con semejante poder.


Pronto me di cuenta de lo cierto de esas sublimes palabras...


Llegue al liceo un poco tarde, debido a varios oficios de último minuto que surgieron en mi casa, por lo que cuando llegue al salón ya habían comenzado la clase, por lo que rápidamente ubique un asiento sin que la profesora se diera cuenta, curiosamente estaba libre uno en todo el medio del salón, de verdad era una ubicación muy curiosa, como si se hubiese dispuesto así para mí.


Rápidamente me senté y atendí la clase, pero algo estaba muy raro ese día; mis compañeros estaban callados y expectantes a la clase, una actitud muy extraña conociéndolos bien; pero eso no era lo más raro, sino que todos, cuando la profesora hacia una orden o preguntaba algo, levantaban la mano o acataban de una manera tan sincronizada que hasta daba miedo, parecían robots, simples animatronicos con piel humana, el único parecido con la gente que conocía fue cuando me saludaron, pero igual se notaba un aire frió pero al mismo tiempo eminente al acercarse a cualquiera de ellos. 
Pensé ¡Dios mío, se cumplió mi deseo!, pero de una manera algo retorcida, ya que solo pedí que fueran listos, pero no tan... fríos.


Cuando salimos del liceo, me di cuenta de todos iban como en una extraña procesión a un callejón enorme detrás de un centro comercial; me dio curiosidad y los seguí lentamente, para averiguar que originaba este extraño acontecimiento.


Cuando llegue al lugar me encontré con un escenario aterrador: las niñas todas con túnicas verde oliva con la imagen nítida de Cthulhu en su espalda, estaban ante una versión gigante de la mándala que vi el día anterior dibujado en tiza en el piso, doce velas moradas alrededor y una vela roja en el medio, alrededor estaban todos mis compañeros, con un dibujo deforme de la deidad en sus brazos y me miraban con una seriedad sepulcral, como cuando se ve a un criminal en una corte por sentencia de muerte.


-Que está ocurriendo aquí- pregunte aun consternado por la situación
-Vaya, al fin llegaste- dijo una de las niñas del juego- temíamos que hubiésemos perdido el tiempo, no creas que dibujare este portal es sencillo
-Nada sencillo- respondieron las tres restantes al unisonó
-Que quieren de mi- les dije sin caer en cuenta de lo que sucedía
-Agradecerte- dijo otra de las muchachas con una voz profunda y misteriosa- agradecerte por acrecentar nuestra logia
-EHHHH?! Acrecentar!? de que hablan ustedes
-Déjame explicarte- dijo la primera con un tono pedagógico, dio unos pasos al frente y hablaba como dirigiéndose a todos los presentes- admito que omití algunas cosas del juego de ayer, no te conté el precio que se paga por un deseo
-¿Precio?
-Veras, cuando uno pide un deseo a Cthulhu, este lo cumple sin chistar... pero al mismo tiempo obtiene algo de la o las personas involucradas en el deseo.
-¿Que cosa?- dije desesperado
-Amor- dijo la tercera, con un tono escalofriante- amor por Cthulhu
-AMOR POR CTHULHU- repitieron todos mis compañeros como si de un rezo se tratara
-Esto debe ser una broma
-Nada más alejado de eso- volvió a tomar la palabra la líder- más bien es una gran bendición, pues veras, nosotros sabíamos por lo que pasabas. como te obstinaba que tus compañeros fueran unos asnos, pero ahora alégrate; los cambiaste, ahora son más bien "ovejas", ovejas al servicio del gran CTHULHU
-GRAN CTHULHU- volvieron a repetir al unisonó los muchachos
-No puede ser, esto debe ser una pesadilla
Me tire al piso desconsolado por lo que había hecho mientas las muchachas se reían histéricamente
-Aunque aún nos queda algo por resolver
-EHHH?!
-Nos debemos asegurar que el amor sea completo, tu también amaras al gran CTHULHU
-GRAN CTHULHU- repetían los demás al mismo tiempo que formaban un círculo alrededor de mi
-No, no pueden hacer esto, les prometo no hablar de su secta de desquiciados
-Aun no lo entiendes verdad- decía la más joven acercándose a mí y poniendo su mano en mi pecho-desde que pediste tu deseo, marcaste tu destino, ahora solo te resta el amor, amor para siempre
-AMOR PARA SIEMPRE, AMOR PARA SIEMPRE


Mientras mis compañeros decían esto, se acercaban a mí y me sujetaron de brazos y piernas y me colocaron en el centro de la mándala, una de las muchachas saco un cuchillo, mientras que la líder sacaba un extraño frasco con algunos tentáculos flotando en su interior en una sustancia morada y viscosa
La muchacha del cuchillo rompió lentamente mi chemise a la altura de mi pecho


-Te prometo que no dolerá... mucho


Acto seguido dibujo un ojo con el cuchillo en mi pecho, dejando una herida corta pero insoportable en toda la extensión de mi pecho, haciendo que gritara de manera histérica


-Tranquilo, deberías estar feliz- decía la líder destapando el frasco que saco de un saco verdoso- no solo serás un seguidor, serás algo mucho más grande...


Ambas muchachas, la del cuchillo y la menor abrieron mi boca mientras la líder poco a poco vertía el liquido en mi boca; mientras ingresaba esa sustancia a mi poco a poco me fui desmayando, y la vida se me fue en ese momento...


Ya ha pasado una semana desde aquel día, el liceo últimamente ha estado bastante bien, nuestro salón es reconocido por los directores como el más aplicado, llegando a participar en olimpiadas de matemáticas , ciencias y lengua; aunque ya nada de eso me llena de verdad. 

Una vez que salimos del liceo, vamos a una casa abandonada, donde mis 3 nuevas compañeras me esperan gustosas, ansiosas por saber que nuevo ritual o que nueva enseñanza saldrán de estos labios, una vez que todos se reúnen, las tres pitonisas a mi alrededor mientras yo, el pitón mayor de esta solemne logia, inspiro a los seguidores de CTHULHU en nuestra cruzada para invitar a mas compañeros a unirse a este nuevo orden social
Nada mas pido que amor a Cthulhu


Que me dices, aceptarías esta nueva logia, aceptarías AMAR A CTHULHU...












































domingo, 6 de marzo de 2016

Un delicioso banquete (Breve Relato)

Trabajar en un restaurante de carnes es una experiencia algo curiosa: estas acostumbrado a cortar y desmenuzar reses para su consumo, aunque el procedimiento para algunos pueda resultar un poco incomodo.


Un día recuerdo que fui al congelador detrás de la carnicería y comencé a oler algo extraño, no era olor desagradable, pero llamaba mucho la atención, algo así como cuando compras un libro nuevo y tiene ese característico olor; algo así, describirlo no era sencillo. Me acerque al lugar que desprendía el aroma y me encuentro con un raro trozo de carne: era muy pálido, tenía una forma semi-ovalada y tenía unas costras sangrientas en los costados. Como veía que estaba en buen estado la saque y la prepare; al probarla estaba muy blanda y sabía muy bien; así que prepare varios platos pero para nosotros los empleados, los cuales, al igual que yo, se maravillaron con lo deliciosa que era; solo el jefe prefirió no probarla. Al contar los empleados para repartir el platillo me d cuenta de algo que no me había percatado los últimos días ¡Alfonso no había venido! esto después de una discusión muy acalorada con el Jefe, nunca supe la razón de ello. Al terminar de comer, el jefe me llamo aparte a su oficina, no entendía sus razones.

-Andrés, como estas, por lo visto se sirvieron un gran banquete, gracias por deshacerme de esa carne, la verdad no sabía qué hacer con ella
-jefe, de verdad no entiendo porque dice eso, los comensales la hubiesen pedido con gusto, tendría mucha demanda
-La verdad lo dudo
-En verdad estaba riquísima, que lastima que Alfonso se la haya perdido
-¿Quien dijo que se la perdió?, si estuvo presente durante todo el banquete, yo lo vi
-Ehh jefe está equivocado, yo no lo vi, es mas después de recoger los platos no estaba


El jefe se quedo pensando un rato lo que dije y dijo con lo siguiente:
-Tienes razón-me dijo con una cara muy solemne- ya no está aquí, ahora se encuentra en cada uno de ustedes
- porque dice eso ¿Acaso murió?
-Algo así, pero lo digo literalmente-concluyo sonriendo de forma cínica- ahora está en cada uno de ustedes flotando en su estomago...


Dormir tranquilo (Breve relato)




Los últimos días no dormía bien, no sabía si era el uso convulsivo de la computadora o los múltiples problemas que envuelven mi entorno familiar, pero el sueño era casi imposible. Agradecía en ciertos momentos la presencia de mi perro de mascota, Argos, que me tranquilizaba en las noches. En una de ellas que el insomnio me estaba haciendo añicos sentí la presencia de mi querida mascota, aun en la oscuridad, acercaba su cabeza a mi mano, la acariciaba y dormí más tranquilo. A la mañana siguiente me sorprendí al no ver a Argos por ningún lado, pensé que se había levantado más temprano y buscaba comida, vi a mi madre y le pregunte por el perro y me dijo, con marcada preocupación, que llevaba 3 días desaparecido y que no se tiene noticia de él. Un escalofrió intenso recorrió mi espalda, no solo por la incertidumbre de no saber donde esta mi mascota, sino saber que estuvo conmigo aquella noche.

Como ustedes comprenderán, dormí con las puertas cerradas y muy acurrucado en mi cama, aunque ciertos días escuche perplejo ruidos de uñas rasgando la puerta del cuarto y un sonido extraño parecido a un graznido ronco...


Bienvenidos Ciudadanos a las nuevas plataformas

Buenos dias buenas tardes y buenas noches a todos, ciudadanos de la red, cada dia mas conectado a los medios digitales y ahora presento ante ustedes esta nueva plataforma en blogger que tiene la finalidad de unificar la información de mis grupos de facebook y mi canal de youtube, para brindar un poco de mis talentos de escritura y audiovisual, entre las pinceladas con las plumas de un cuervo y el rodaje con la cinta de un estudio abandonado, todo puede surgir y esto se construye entre lo que aporto y lo que ustedes sugieran, este proyecto cada ves crece mas y mas y se proyecta a crear una vanguardia en lo que a escritura y cine se refiere, solo pido su apoyo y que no tengan temor de sugerir cualquier cosa, ya que la creación colectiva siempre tiene buenos frutos

Así que sin mas que decirles, veamos hasta donde nos lleva esta locura


Nos vemos en la oscuridad de tus recuerdos...