sábado, 6 de agosto de 2016

No pienses, no digas, no creas

Siento que estoy cometiendo un gran error, no solamente por lo que escribo, sino por el simple hecho de que estas circunstancias las esté pensando de forma negativa, pero siento que si no me descargo en este papel, explotare lentamente; nada de esto está bien, es una locura, es irónico que en algún momento pensáramos que esto mejoraría nuestra situación, fuimos ingenuos, como ratas en un laberinto esperando que venga alguna mano y nos lleve directo al queso; sin embargo ahora no solo no tenemos queso, sino que el laberinto se ha convertido en una jaula.

Ahora les escribo desde la alcoba de mi casa, uno de los pocos espacios donde estoy seguro que nadie puede escucharme, hemos llegado al extremo de que nos tenemos que esconder incluso en nuestras propias casas, peor a esto nos han llevado, traídos por la falsa ilusión de un mundo mejor y feliz, ahora pagamos nuestra cuota de responsabilidad, siento que el triste y lastimero golpeteo de la rama del árbol de mi casa es el único cómplice en este terrible pecado que se desprende de mi bolígrafo hacia este mugriento pedazo de papel.

Ya han pasado 6 años desde que todo comenzó y parecen siglos, incluso de aquellos que vivimos todos los tiempos de este lugar, aquello que creíamos incorrecto solo es arena que el viento se llevo y ahora el claustro que tenemos encima se volvió en el flagelo obligante de aquellos que nos darían el néctar de la felicidad y ahora bebemos la hiel de la traición, es increíble lo que hace la gente cuando se siente agobiada, a veces tomamos terribles decisiones, pésimas, horribles en mi humilde
Hace 6 años asaltaron el palacio y lo aplaudimos como algo bueno, como si fuera un logro colectivo que podía eclipsar la salida de “El cochino” hace casi medio siglo en una vaca voladora, especie que está muy mellada a raíz de la plaga de bucéfalos que arraso con la especie y estuvo a punto de mellar nuestro país. Sin embargo, tan pronto como el palacio estuvo asaltado y los reyes encarcelados, ellos, a quienes llamábamos jocosamente “The Exits”, decían tener un plan perfecto para nuestra nación, logrando que nuestra producción de miel de hiportemios y madera de arce heliofago; productos muy utilizados para la construcción y como combustible, se triplicara y nosotros pudiéramos tener una mejor calidad de vida, claro que no paso mucho tiempo para que eso cambiara drásticamente y de la peor manera.

Paso un año y todo parecía ir de maravilla, hasta que un extraño empresario, Darwin Mezerhane, periodista y experto en aparatos electrónicos venido de Malifor, país que esta al norte de nuestro continente, Abyayala; que se reunió con “Los salíos” para tener una idea novedosa que impactaría en nuestra población y que necesitaría una concesión de una de las filiales de Malifor en cuanto a extracción de miel de hiportemios para lograr que la empresa que tenía en mente tuviera éxito, los tratos se sellaron y Darwin se puso manos a la obra.

Todos lo seguíamos muy emocionados: era un sujeto carismático que llevaba grandes espectáculos y ferias de gran interés para nosotros, mientras construía la pesada industria en un terreno baldío que curiosamente quedaba a 2 cuadras de mi hogar; las maquinarias y los contenedores se hacían cada vez más frecuentes en la zona, por lo que era complicado en varias oportunidades salir de mi hogar al trabajo, aunque veía que sería un trajín necesario; se tenía mucha expectativa, aun sin saber cuál sería su fin, debido a las múltiples giras que hacia el empresario por el país anunciando su producto como un novedoso artefacto que revolucionara las comunicaciones para siempre.

La fabrica fue terminada en dos meses y al momento de su inauguración se dio a conocer el tan vitoreado producto que saldría de las frías y ruidosas maquinarias que se levantaban como un imponente paquidermo de metal con color del ébano: lo llamo el videomaster 2050, un aparato que simplificaría nuestro uso de los medios de comunicación para comodidad de sus usuarios; era una pantalla conectado a una celda de fibra de carbono muy delgada, donde se contenía todo su contenido informático, la cual tendría las opciones de ser usado como PC, televisión y radio, además que contaría con un servicio de llamada y video conferencia que interconectaría a cualquiera que tuviera este equipo, lo cual nos llevaría al futuro de las comunicaciones, donde podríamos conocer lo que ocurre con nuestros amigos y nuestro entorno solo con encender dicho aparato; el gobierno de “The exits” encabezado por su líder principal, Lorenth Méndez, estuvieron presentes en la inauguración y prometieron que todos los habitantes de nuestro país tendrían en sus casas este equipo a precios accesibles, ya que sería pagado con la renta de la miel de hiportemios, a lo cual todos respondimos con gusto, el país iba al futuro, al tan esperado y placentero futuro que nos prometieron

Que equivocados estábamos todos, esas malditas pantallas…



Obtuve mi videomaster 2050 una semana después de la inauguración de la fábrica, la cual desde su inauguración se mantuvo muy activa entre la creación de estos aparatos y su distribución, aunque el proceso y la experiencia de los obreros estaban prácticamente hermetizados a los medios; al probarla me pareció fantástica, podía ver mis programas favoritos, revisar mis redes sociales y hablar con mis compañeros, aquel aparato era una maravilla, o al menos así fue durante la primera semana, donde las verdaderas intenciones de tan infame aparato se materializarían y la pesadilla comenzaría…

Tardo solo un mes en que cada ciudadano tuviera una de esas pantallas, pero en una semana los aparatos empezaron a mostrar algo que se escapaba de nuestro control: ahora nuestros queridos gobernantes usaban las pantallas para mandar sus mensajes donde nos mostraban sus grandes hazañas para mejorar nuestra calidad de vida después de tumbar a los reyes, aun cuando muchos viéramos cosas tan desdibujadas de lo que veíamos, por lo que muchas personas se quejaron de esta situación, diciendo que esto no estaba incluido en el plan de su compra del equipo.

Más vale que no

No paso ni una semana cuando varios de nuestros amigos comenzaron a desaparecer de manera misteriosa, probablemente en horas de la noche, cuando nadie estaba en las calles y pudiera relatar que ocurría en los alrededores de sus casas, solo los pequeños retoños de heliofago que bordeaban las aceras eran testigos de lo ocurrido, pero sabíamos que esto no era ingenuo, muchas veces nos advirtieron en el pasado lo que ocurriría si los dejábamos tener lo que ahora ostentan, pero nos dejamos llevar, y ahora estas pantallas podrían ser las responsables, de eso no tenemos duda.
Pasaron los días y vinieron unos empleados de la empresa, por lo que veo querían darnos una nueva instalación de nuestro equipo, vi con cierta desazón esa situación peor no pude resistirme, veía que estaban acompañados por unos policías, por primera vez me vi impuesto a recibir algo de aquella empresa, que no era otra cosa que una ampliación de mi equipo a una nueva pantalla plana enorme instalada en un conector de pared que podía correrse con un control; por lo visto no era un producto tan malo, aunque no me dejo de parecer curioso que hayan venido unos policías con ellos, muchas cosas no cuadraban, pero ahora estaba aun mas confundido
Sin embargo, después vería que aquello se pondría cada vez peor, aunque no entendía porque la gente estaba tan apática ante esta situación.

Luego entendería porque

Pasaron varios meses, distintas empresas seguían metiéndose en las plantaciones de arce de heliofagos y en los criaderos de hiportemios, hasta el punto de tener el control total de estos espacios y, mientras esto ocurría, la gente poco o nada salía de las casas o si quiera entendía lo que estas cosas que ocurrían significaban, aquellos aparatos tenían a la gente en un estado de letargo casi total, en las ventanas se veían personas que no se salían de aquellos aparatos pasara lo que pasara, viéndose evidenciado en la grama alta, las casas desordenas y los arces heliofagos cuyas ramas crecían sin control, poniendo en riesgo a las casas y a los escasos conductores que aun transitaban por allí, era cada vez más difícil charlar con alguien, aunque muchas personas se resistían, porque no siempre apreciaban los mensajes sobrecargados de la edulcorancia política típica de los esnobistas, así que muchos decidieron apagar los aparatos y salir por allí, dándose cuenta de una realidad que la videomaster 2050 no le decía

Que lastima que esta tendencia no duraría mucho

Aquellos aparatos no eran del todo un simple recibidor de señal, resulta que tenían cámaras integradas que se activaban cuando el equipo era apagado y que, gracias al conector de pared, podrá desplazarse con relativa facilidad por la casa, nos tenían vigilados cuando no los veíamos y estudiaban cada situación de nuestro comportamiento, sabían en que momento salíamos de nuestras casas a trabajar, sabían en que momento invitábamos a alguien a la casa… sabían cada cosa que decíamos, que temas nos gustaban, que cosas nos disgustaban y que cosas no deberían existir.

Las injusticias de “The Exits”, los cuales se instituyeron bajo un partido con una consigna que se volvió un chiste de muy mal gusto: paz, pan y trabajo, en un momento donde la disidencia ante las arbitrariedades que cometían las nuevas empresas en las plantaciones y cultivos a los habitantes adyacentes era reprimida salvajemente, la comida era reducida al arroz y la cría de Mancheras, híbridos de vacas y búfalos que se criaban con menos cuidados y daban una cantidad relativa de comida, aunque no era suficiente para atender la población y vimos gente comiendo bucéfalos nuevamente, cosa que no se veía desde la caída de “el cochino”, tomando en cuenta de que corrían por todas partes y eran fáciles de cazar, aunque no estaban exentas de enfermedades, las cuales palearon rápidamente a la población; esto sin contar que los trabajadores que eran contratados en los nuevos cultivos de hiportemios eran puestos en condiciones infrahumanas para obtener la preciada miel con mayor rapidez, aquello parecía dantesco y nadie decía nada al respecto, siempre pegados a esas malditas pantallas que los evadían de la realidad y que al momento de si quiera apagarlas, sentían la paranoia de ser observados, algo así como un leve escalofrió que comenzaba en el cuello y recorría su espalda completamente, ignorando que la causa venia de esa pequeña mirilla de vidrio que tenían esos cachivaches instalados.

Más temprano que tarde comenzamos a ver que las desapariciones volvían a ocurrir, pero ahora con más frecuencia y sin justificaciones concretas, arrestaban personas tranquilas que ni siquiera salían de sus hogares y que no practicaban ampliamente la disidencia en las calles, era una suerte de absurdo legal que a nadie le importaba, pero que veía con mayor impotencia lo ocurrido, trataba de advertirles que quienes nos gobernaban estaban usando los productos de Mezerhane para dormir a la gente mientras nos atropellaban a diestra y siniestra, peor me llamaban loco, me llaman paranoico, conspiranoico, que volviera a la casa y dejara de decir estupideces, cada vez que recorría las casas veía seres acéfalos carentes de discernimiento, solo creían lo que esas jodidas pantallas les decían, se mantenían tranquilos con cada decisión y apoyaban las injusticias que tanto nos advertían en el pasado y nosotros no hicimos caso, la debacle mental fue espantosa, era como estar en una ciudad de zombies aferrados a aquellos aparatos, los lugares públicos mermaron y la cuidad se volvió una suerte de pueblo fantasma, salvo las empresas que cada vez se expandían mas, Lorenth Mezerhane inaugurando en conjunto las filiales ante un público lambiscón y las desapariciones se volvieron comunes y diarias.

Ya han pasado 5 años y esto se volvió una locura…



Ya no salgo a trabajar, la verdad es imposible, salir significaría la muerte o un encarcelamiento en algún lugar dantesco de estos nuevos que han creado; ahora el gobierno y los empresarios se volvieron más radicales para contener la disidencia, lo que creíamos un rumor fue confirmado: las pantallas esperaban nuestro mínimo matiz de disidente, tanto por lo que decíamos por lo que hacíamos con nuestras esposas, hijos y ancianos, rápidamente se presentaba la policía y, en un juicio injusto y carente de pruebas si quiera factibles, eran encarcelados o condenados a muerte, por lo que era menos frecuente hasta ser prácticamente nula los desertores e incendiarios; poco a poco la masa inútil se generalizo, a veces voluntaria, otras por miedo a represalias; las empresas comenzaron a destruir las tierras del país al absorber el arce heliofago y el recién descubierto abeto de goma para expandirse mas allá de nuestras fronteras, el país se ha vuelto casi un desierto, manteniendo en vida, si es que a esto se le puede llamar vida, a la gente a través de unas maquinas que los surten de alimento, agua y aire puro, siendo una suerte de ciborgs involuntarios, gracias a los “regalos” que la empresa le otorgaba a los habitantes, ya no pensaban y eso les convenía, ya que desangran al país y nadie les dice nada, vuelven al país su empresa sin ninguna contemplación y el que proteste va preso o muere de formas horribles, comparables a la Santa Inquisición de siglos pasados.

Resistirme a todo esto me ha tenido cercado en mi propio hogar, no se hasta que momento podre estar así sin que vengan a buscarme, destruí esa pantalla hace como 15 minutos y lanzo una luz roja que no he podido desactivar, así que me puse en la alcoba de mi casa a escribir esto para que cuando alguien al encuentre se de cuenta de la verdad que esconde esta terrible situación, en algún momento los ciborgs se desconectaran y saldrán de esa caverna de Platon y verán la luz, solo espero que al momento que eso pase el país pueda recuperarse de esta terrible…

Al momento de encontrar esta carta, se desprendió una raya de la última palabra, por lo que no es difícil deducir que le ocurrió

Lástima que su deseo no se cumplió… ni se cumplirá jamás


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