sábado, 6 de agosto de 2016

La verdad sea dicha (Pupa)

Deje el lugar rápidamente, aun cuando faltaba 15 minutos para terminar mi turno y me dirigí al baño rápidamente, no sé porque mi reacción inmediata fue vomitar, algo extraño aun con lo descubierto y lo hacía hasta que las lagrimas salieron de mis ojos

-Parece que la comida del cafetín te cayó mal, tranquilo, ya te acostumbraras

Me voltee lentamente ya que la voz me pareció conocida y veía al gerente que me recibió en la entrevistas, salía de uno de los cubículos de los inodoros con la parsimonia que lo caracteriza

-Ahhh…. Eh… la verdad es terrible
-Jejeje créeme que ahorita estamos cortando presupuesto por algunos… inconvenientes en otras sucursales e incluso en la sede, tranquilo al final tus intestinos se acostumbraran
-Eso espero
-Ya tu turno se va a acabar, porque no mejor te vas a tu casa, es mejor que descanses
-Vale, muchas gracias
-Créeme… te hará falta

Salí del baño rápidamente, preguntándome que si su presencia en aquel baño fue fortuito o fue algo más que casualidad ¿Sera posible que haya podido ver lo que hice? ¿Tendrá alguna cámara que no habré visto? ¿Estará jugando con mi mente para que la paranoia me consuma? En este momento cualquier teoría es posible, dudo que algo así pueda haber pasado por fueras de los radares de semejante corporación, aun con todas las precauciones tomadas, sin embargo apelare a que hice todo bien para que la locura no me consuma, a lo mejor burle el sistema y encontrare la forma de desenmascarar a la empresa sin que salga perjudicado.

Llegue a mi casa, mi esposa me esperaba con impaciencia terrible, sabe muy bien porque estoy en la empresa, conoce mi insistencia ante esta clase de situaciones y sabe el riesgo que corro, por lo que corrió a abrazarme no mas vio que abrí la puerta

-Amor, estás vivo
-¿Te parece raro?
-Deja el falso orgullo, te estás jugando la vida, mi vida, incluso la vida de tus familiares, esta empresa guarda muchos secretos y cuando estés mas cerca de ellos, nos comprometes mas, por favor Harold, desiste
-Ya no puedo desistir querida
-Por favor, ya deja tu orgullo, no estás arriesgando mucho, en serio vale tanto esta nota como para arriesgar nuestras vidas
-No… no entiendes, no puedo desistir porque… ya lo sé todo
-¡¡¡¿¿Qué??!!!
- El trabajo funciono mejor de lo que pensé y accedí a los archivos confidenciales de la compañía, lo que están haciendo en África y América Latina es simplemente horroroso
-No puede ser, no puede ser, ahora estamos condenados amor, seguramente los empresarios ya saben que burlaste la seguridad y muy pronto vendrán a buscarnos a todos, estamos jodidos, bien jodidos
-Amor tranquilízate, yo hice las cosas bien, no me descubrirán, además el tener los archivos es solo el comienzo
-No me digas que los copiaste y los trajiste
-¿Acaso creías que solo los vería sin más? Es necesario que la gente lo sepa
-Estamos muertos, definitivamente estamos muertos
-No creas que hare todo esto sin cuidarme las espaldas, tendre la máxima cautela
-Hay amor, estas metido hasta el fondo en al cueva del lobo
-Lo se mi reina, lo se
Dicho esto me senté en un mueble, con la cara muy impactada por todo lo descubierto
-La verdad no se qué camino tomar ahora, tantas cosas que podría hacer y sin embargo ninguna está libre de riesgos
Mi esposa se sentó al lado mío y me abrazo con ternura
-Aun cuando te advertí, tienes que calmarte, esto puede llevarte a la locura si lo piensas tanto, es mejor que descanses, mañana pensaras mejor las cosas
-Afff, estamos muertos verdad
-Estamos muertos cariño
-Pues hagamos la danza de la muerte querida

La cargue en mis brazos y fuimos a nuestro cuarto donde consumamos la danza para olvidar las tensiones de todo el día, en el fondo sería lo mejor, un poco de placer ante la incertidumbre del día siguiente, descansando al final y teniendo en mi mente el desastre que se avecina
Al día siguiente, fui a la empresa y decidí ir al cubículo habitual para no levantar sospechas, tratando de actuar lo más normal posible, aun cuando me parecía extraño que los vigilantes no estuviesen en sus puestos habituales.

De repente, los altavoces se encendieron y al voz seseante se escucho nuevamente:

-Le pido al persssonal que se dirija al almacén principal para una reunión de emergenccccia

Eso me dio mala espina, sin embargo obedecí junto con todos los demás para no levantar sospecha; nos ubicaron en el almacén todos formados en filas, hasta que todo el personal estaba en el lugar
De repente salió el gerente principal de la empresa se acerco a un enorme andamio ubicado frente a nosotros y, a través de unos micrófonos en unos parales, se dirigió a nosotros

-Damas y caballeros, en este momento dirigirá unas palabras para ustedes nada más y nada menos que el presidente de esta prospera empresa, el señor Arquey Switzerland…

La sala estallo en aplausos, aunque muchos se veían incómodos mientras aplaudían y yo por inercia comencé a aplaudir también; dicho esto se acerco el personaje; el cual tenía una apariencia muy extraña: un pantalón verde oscuro extrañamente satinado, unos zapatos de cuero muy parecido al de los vaqueros, una camisa blanca impecable, un sombrero de copa muy ancho y una especie de bufanda cubría casi todo su rostro, dejando descubierto unos brillantes ojos verdosos que observaban con detenimiento a todo el almacen

-Bienvenidos, compañeros; me imagino que ya saben porque están aquí



Affff, me lo imaginaba

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