No quiero aburrirte con una presentación formal, tal ves me consuma antes que me conozcas; sin embargo, te diré algo de mi que revelo para susto y extrañeza de quienes me conocen: amo el fuego, es mi gran secreto, lo amo con todas mis fuerzas, soy la amante perdida del fuego y de nuestra profana unión surgió el hollín y la ceniza, nuestros oscuros retoños.
No puedo soportar un momento sin tenerlo a mi lado; tocarlo, acariciarlo, sentir su dulce ardor consumir mis dedos o mi espalda, así que lo invoco con premura, para espanto de quienes se atreven a acompañarme; pobres, seguramente jamas encontraron ni encontraran el amor.
Entre tantas situaciones, la gente que creía mis amigos se empeñan en acabar con mi amor y decían que necesitaba ayuda, era obvio que en este mundo no me dejarían en paz con mi amado, así que decidí que era hora de unirnos para al eternidad.
Solo basto un bidón de gasolina y una cabaña abandonada para realizar el matrimonio, sin mas compañía que mis hijos, quienes nos esperan ansiosos en aquel sitio.
Rocié aquel excitante liquido y lo invoque de entre las rocas, hicimos oficial nuestro amor y nos amamos con locura sin la tozca mirada de un mundo que nos odiaba.
Ahora él y yo eramos uno y estaremos en esta cabaña con nuestros preciosos hijos
Para Siempre...

No hay comentarios:
Publicar un comentario