miércoles, 23 de mayo de 2018

Agua de Morfeo (Capitulo 30)


Mathias abrió la puerta lentamente y un leve viento húmedo comenzó a soplar desde el interior del cuarto al que iba a entrar, al abrirla totalmente encontró un escenario que literalmente lo encandilo: era un salón de forma ovoide de grandes proporciones con paredes doradas y molduras de plata y bronce con formas de serpientes y gorgonas que cubrían cada espacio de la pared, en el suelo se veía inscripciones en la cerámica con forma del rostro de Marianne y al fondo se observaba un espacio llenos de cojines y colchas de todos los tamaños y colores, donde se podía observar a una inmensa Gorgona vestida con prendas doradas, rodeada de un gran número de seguidores y que disfrutaba un banquete que consistía en roedores y granadas servidos en platos de oro con molduras de serpientes en sus asas, estaba a punto de introducir un roedor en su boca cuando se percató de la presencia de Mathias, bajo el roedor, lo observo detenidamente esbozando una sonrisa cínica y se deslizo lentamente hasta el centro de la habitación, siendo seguida muy de cerca por su sequito de seguidores, se posó allí, coloco sus manos en su cintura y seguía observando con detenimiento a Mathias, aun rememorando los terribles celos que le tenía por haber sido el lugarteniente principal de Morfeo y ella no, lo cual el gano el rencor eterno de ella y todos los que la siguen 

-Vaya vaya, al fin la mano derecha de Morfeo ha decidido bajar de su pedestal y visitar a los seguidores más fieles de Morfeo, de haber sabido que vendrías habría preparado un banquete digno, espero que te puedas conformar con roedores y granadas, es lo único que se consigue en mi reino, el sabor no siempre es agradable, pero de un momento a otro te llegas a acostumbrar, no quieres probar una 

-Sabes muy bien porque vine aquí, Marianne, no trates de burlarte- le dije mirando hacia el suelo, pues su mirada me podría volver otra entre su colección de estatuas- dime donde tienes a Ariana 

-No entiendo que interés tienes en esa simple humana, tú eras casi un Dios en este reino y podías estar con quien quisieras, las bellezas más grandes y hermosas que había tanto en Darknight como en los demás reinos, por lo visto tus gustos desmejoraron notablemente desde que lo abandonaste y ahora te conformas con cualquier basura del mundo real, quien diría, el gran Mathew con una humana, un escándalo digno de la caída de Darkus jajajajjajajaja 

-No te permitiré que la insultes de esa manera, dime de una buena vez donde la tienes, ya estas colmando mi paciencia con todo esto y recuerda que ya no tienes a Morfeo para defenderte 

En ese momento Marianne se increpo rápidamente y lanzo su cola con violencia hacia donde estaba Mathias, quien la esquivo rápidamente 

-Yo se que Morfeo ya no me ayuda y que es tu culpa que hayamos quedado resignados a este mugroso lugar del laberinto y que nos pudriremos sin contemplar la gloria completa del nuevo mundo que Morfeo está creando, sin embargo de eso no me preocupo, yo sé que cuando ese bendito día llegue, Morfeo volverá a abrir su corazón a sus esbirros olvidados y formaremos parte de su legión 

-Recuerda que Morfeo solo le ha entregado su corazón a alguien y ya sabes cómo termino ella 

.Ni me la recuerdes, al menos ahora podrá decorar algún hermoso jardín, jajajjajajajaja, en cuanto a tu querida humana, bueno, mira por ti mismo lo que le ha ocurrido, para que luego no digas que cuido a tus juguetitos 

Inmediatamente se descubrió una cortina que estaba en uno de los laterales de la sala y pudo observar a Ariana colgado de una pared de unos grilletes de oro vigilada por unos pitonisos de dos metros de contextura musculosa, estaba elevada a tres metros del suelo y estaba inconsciente, vestía una típica ropa de una egipcia de la nobleza: una falda de seda blanca, una blusa entre banco morado y azul fuerte, semejante al color del lapislázuli, en el cuello se veía un collar de oro con el dije de una serpiente con los ojos rojos, su rostro delineado tanto los ojos como la boca y una tiara sencilla de plata que estaba coronada con un pequeño diamante rosado, en momento Mathias se cegó al verla en aquel estado tan burlesque por parte de Marianne, que inmediatamente saco su guadaña y se disponía a atacar a Marianne, cuando salieron dos pitonisos semejantes a los que cuidaban a Ariana y con unas enormes lanzas de metal lo golpearon con tal fuerza que lo lanzaron a la pared, la cual se agrieto un poco al chocar y Mathias cayó al suelo, mostrando el dolor que sintió en al caída, inmediatamente Marianne se comenzó a reír con un tono sarcástico mientras se deslizaba hasta donde estaba Ariana y deslizaba sus delicadas garras en sus sienes y cuello 

-No entiendo que le ves a esta… humana, es tan fría y desabrida como muchas que vienen a este mundo a sufrir los embates de sus más profundas y oprobiosas pesadillas, debo suponer que ti estadía en el mundo real te han ablandado demasiado, eras un dios frio y calculador, te acostabas con quien querías, obtenías los tesoros que quisieras, Morfeo ya tenía preparado tu lugar en el nuevo mundo que se avecinaba con su maravilloso plan y tu preferiste traicionarlo y hacerle frente a sus designios, no te da vergüenza acaso 

-N… No me arrepiento de… de… nada- decía Mathias aun adolorido por el golpe de los esbirros de Marianne- ese mundo que planeaba Morfeo seria solo una alegre esclavitud que Morfeo plantea como un mundo perfecto, pero solo sería perfecto para el, todos los humanos solo les rendiríamos pleitesía por ser el supuesto arquitecto de su felicidad, pero Morfeo tarde o temprano los esclavizara y así no solo dominara la totalidad de este mundo sino que el mundo real también estará en sus manos y jamás, JAMAS estaré de acuerdo ante semejante distopía 

-Y que pretendes hacer, si ni siquiera a mis esbirros pueden derrotar, yo te haría pedazos, el mundo real te ablando y así no representas un rival digno para mí o quienes cuidan mis aposentos 

-Veremos quién es el rival digno señorita 

-Pitonisos, ataquen 

Inmediatamente se puso en guardia Mathias mientras su esbirros salían de unas puertas laterales y lo rodeaban con sus enormes lanzas de metal, en pose amenazante, Mathias sabía que cualquier movimiento que hiciera seria determinante, ya que sus esbirros están muy bien entrenados, sin embargo basto unos movimientos de sus cuchillas para herir gravemente a dos de ellos, haciendo que los demás retrocedan y Marianne viera la escena con mayor detenimiento, levantando su mano para que los demás se detuvieran y se acercó a su trono, apartando unas telas y develando una palanca de oro con una alforja dorada con forma de serpiente y al bajarla, la cadena que ataba a Ariana se soltó y esta cayó al suelo, el cual se abrió de golpe, dejando al descubierto tan solo su cabeza, los pitonisos que la custodiaban se apartaron de ella y Marianne se acercó a ella, sujetando con sus manos sus cabellos, mientras ella comenzaba a reaccionar 

-Por esta maldita haces todo esto- decía Marianne mientras sacudía su cabeza con violencia- por ella has querido infiltrarte en nuestro mundo, en el laberinto e irrumpir en mis dominios, atacar herir a mis pitonisos y querer enfrentarme en mi propia morada, que demonios te sucede, antes adversabas a los humanos, incluso renegabas tu humanidad… te admiraba al igual que a Morfeo… eras una leyenda, casi un Mesías de Morfeo… ahora te volviste una sombra… algo peor que un doppelganger… peor que un humano… con sentimientos… que se atreve a amar a una humana 

-Amar, pero de que hablas desgraciada 

-Dudo que fueras capaz de hacer todo esto si no te motiva el amor a esta humana, nuestro Dios destrozo a Carelis por negar su amor, yo quede destrozada cuando Marcos me abandono y fui convertida en esta cosa como castigo por todo lo que hice por amor, incluso el Orco Bell fue capaz de asesinar a uno de sus compañeros más querido del Laberinto solo porque se había enamorado de su esposa, cuando en realidad fue un hechizo de Afrodita para poder acabar con Legolian por haberla rechazado; pero todo esto solo nos demuestra una cosa, que somos capaces de hacer cosas estúpidas, peligrosas o suicidas por amor y hoy ahces algo que cumple estas tres caracterisiticas, de verdad que ya no eres el mismo, ya no eres un Dios… eres un humano… un humanos miserable enamorado de otra porquería humana… ya no eres digno ni de la guadaña que portas en este momento… debería darte vergüenza usarla 

-CALLATE MARIANNE 

Mientras decía esto, levantaba la guadaña y corría a toda velocidad hacia Marianne, quien sin inmutarse siquiera un poquito, levanto la cabeza de Ariana y saco una daga curveada, poniéndola bruscamente en su cuello, lo cual freno en seco a Mathias, quien vio desesperadamente los movimientos que hacia Marianne, quien sonreía de forma cínica mientras jugueteaba con el cuchillo en el cuello de Ariana 

-Aquí pueden pasar dos cosas, querido amigo- decía Marianne mientras mostraba su sonrisa de par en par- o mi cuchillo se me desliza accidentalmente y mata a la muchacha, o se cruzan nuestras miradas y se convierte en otro hermoso decorado de mis aposentos, la decisión es tuya, dulzura 

Mathias sabía que estaba en una encrucijada, un movimiento en falso y Ariana acabaría muerta o petrificada, Marianne lo tenía entre la espada y la pared y cualquier truco para engañarla podría ser peligroso en ese momento, así que tendría que acceder a cualquier cosa para que Ariana se mantuviera con vida; en el fondo Marianne tenía razón, el corazón lo volvió blando… lo volvió vulnerable 

-Que quieres entonces que haga 

-Me gusta cuando te pone mansito- decía mientras se enrollaba a Ariana en su cola y comenzaba a recorrer alrededor de mi mientras hablaba en un tono seductor- así nos podemos entender bien todos; lo único que quiero es que me guíes hasta Morfeo y así podre tener una audiencia con él, de esa manera mis esbirros saldremos de este lugar y seremos los lugartenientes del nuevo mundo, no de mis aposentos, no del Laberinto, ni siquiera de Darknight, sino del mundo en su conjunto, un precio justo para quien entrego los mejores momentos de mi vida para la causa de Morfeo, así que tú decides, te haces el héroe y ves morir a tu amada o me ayudas a escapar de esta pocilga y la tendrás con vida, está en tus manos, así que elije bien 

Su mente estaba llena de dudas, por un lado debía cumplir este desafío para estar más cerca de acabar con Morfeo de una vez por todas, pero por otro lado si no cumplía los designios de Marianne, perdería a Ariana y una nueva oportunidad de sentirse amado que no sentía desde Lucy, pero esta vez no dejaría que se repitiera la historia, a Ariana no la dejaría caer por el acantilado, tendrá que ceder, ceder por su amor, solo tendrá que pensar en un plan para poder acabar con Marianne mientras la tiene en una falsa esperanza de encontrar a Morfeo, peor ahora deberá ceder al capricho de la reina de los pitonisos 

-Está bien Marianne, hare lo que me pidas 

-Sabía que elegirías sabiamente, veré que cuando nos reencontremos con Morfeo, vuelvas a tus glorias como el segundo dios del mundo de los sueños y del nuevo mundo que este cree al tener el control del mundo real, debes estar con nosotros, no con estas porquerías que sufren y destruyen, solo te hacen blando… te hacen débil… te hacen vulnerable. 

Inmediatamente con su cola jaló la palanca y liberó a Ariana, la lanzó al frente de Mathias y se abalanzo hacia él, inmediatamente guardo su guadaña, viéndose completamente vencido, Marianne lo levanto en el aire con su cola y le puso un collar de bronce en su cuello, muy similar al que tenía puesto Ariana, luego lo soltó bruscamente y fue a su torno a buscar unas cosas, momento que aprovecho Mathias para poder ver a Ariana. 

Mathias tanteo su rostro, midió su pulso y vio las marcas que le habían dejado los grilletes; hasta que de un momento a otra, ella fue despertando, aún muy desorientada, pero al notar la presencia de Mathias, sus ojos se enjugaron y bruscamente lo abrazo y comenzó a llorar desconsoladamente, como si estuviese viendo a un ser muy querido o a alguien que creía muerto, Mathias podría comprender los horrores que le hizo pasar Marianne en aquel claustro y como ahora, al verlo otra vez, se veía libre de esa tortura, pero lamentablemente no es así, ahora es que su prisión con la Gorgona estaba comenzado, ahora estaban atados a ella para guiarla a Morfeo y Mathias debía pensar una manera de deshacerse de ella, pero debía ser astuto, sabía lo que esos collares que puso a ambos podrían hacer si Marianne les descubría alguna treta para traicionarla o acabar con ella, era el momento de pensar cada cosa con mente fría, los próximos momentos serán cruciales, si salían de la morada de la Gorgona aun con ella, les sería casi imposible librarse de ella, pero como, como, por todos los cielos ¿Como?

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