-Ariana, escúchame con mucha atención, los esbirros son lentos pero resistentes, la lentitud de sus pasos los compensa con la agilidad y soltura del movimiento de sus brazos, así que trata de no acercarte mucho a ellos, este es mi plan, abriré un boquete de entre los esbirros justo detrás de nosotros y por allí pasaras, después correrás y te esconderás detrás de la casa de Bell, cuando los haya vencido por completo, distraerás a Bell y yo aprovechare de atacarle y quitarle la llave que cuelga de su muñeca, luego huiremos y saldremos de esta morada ¿Entendido?
-Sí, adelante, comencemos
-Vamos allá
En ese momento, Mathias saco de su manto la enorme guadaña y me puse justo detrás de él, comenzó a zarandear su arma en círculos y se lanzó contra los esbirros, los cuales cayeron fácilmente ante el movimiento de sus cuchillas, no los lastimaba, solo los sacudía, tumbaba y aturdía con rapidez movimientos de su arma, quedando desarmados e inconscientes
En el trajín logro abrir un boquete entre el centenar de esbirros y pase rápidamente y me fui ocultando entre los cadáveres de esbirros que abundaban en ese claro, mientras Bell observaba la escena, se concentró tanto en Mathias que no noto mi presencia mientras me escabullías entre los cadáveres y lograba rodear la casa de Bell
Me asome lentamente y observaba como Bell seguía muy concentrado en ver lo que hacía Mathias, teniendo la oportunidad perfecta para logar distraerlo y quitarle su llave y escapar de este horrendo lugar. Camine hasta estar a unos escasos metros del Orco, observando detenidamente la cabellera rubia que caía por su espalda, viendo cerca un par de cacerolas, las agarre para hacer ruido y así captar su atención, luego vería lo que haría para que no me atacara
-Vaya, vaya, así que quieres mi tesoro, mocosa impertinente
En ese momento, Bell se volteó, se colocó nuevamente el parche en su ojo y me observo con una sonrisa sarcástica y camino hacia mí
-¿Cómo sabias que venía detrás de ti?
-Es simple, mi querido lugarteniente me lo conto todo, de esa forma seria mucho más sencillo descubrir quienes me roban, siempre nuestro querido Dios K’ath’un nos apoya para proteger sus reliquias
-Ya va ¿A qué te refieres con eso?
-Por qué no se lo preguntas directamente, oye Matheus, porque no vienes aquí
En ese momento veo como el barullo entre los esbirros y Mathias se calla estrepitosamente y veo a este caminar hacia nosotros, pero su mirada había cambiado completamente, tenía unas marcadas ojeras y sus pupilas se habían tornado de un morado intenso, su rostro mostraba una sonrisa sarcástica parecida a la de Bell
-Mathias ¿qué significa todo esto?
-Solo obedezco a mi Dios, si te contaba mi plan antes no hubieras accedido, tenía que mentirte lo suficiente para llegar hasta donde estamos actualmente, frente al sacerdote principal de nuestro Dios K'ath'un
-Entenderás querida niña- dijo el orco triunfante y decidido- que al pisar mi morada, Lux fue poco a poco recordando su rol con nosotros, recordando su aparentemente olvidada lealtad hacia nuestro Dios y ahora me complace con la llegada de una nueva esbirra para mi sequito, una nueva hermana que acompañe la Logia de K'ath'un, mientras más seamos, mejor
-¿Lo hipnotizaste?
-Eso suena muy feo, solo le recordé donde debe estar depositada su lealtad, le recordé sus orígenes, le recordé el enorme e importante rol que cumplía como servidor principal de nuestro Dios, ahora Mathew, cumple con tu rol, tráeme a la humana ante mi presencia para que sea una de nosotros
-Con todo gusto, noble Orco Bell
De repente, Mathias caminaba desafiante hacia mí y yo lo observaba con incredulidad, ahora que Bell lo tenía bajo su control, tendría que buscar la forma de sacarlo de ese trance y evitar convertirme en una marioneta demacrada de Bell, pero como, por todos los cielos ¿Cómo?
-Ya déjate de tonterías Mathew, tráeme a la chica
-Vale, está bien
Retrocedí lentamente, buscando algo con que defenderme, sin tener ningún éxito, hasta que encontré tirado en la entrada de la choza un pequeño espejo d emano, lo agarre y lo puse hacia donde estaba el rostro de Mathias, en un intento de que ese espejo tuviera alguna propiedad mágica y me ayudara, a lo mejor contenía a otro doppelganger que me pudiera proteger; observaba como tanto Mathias como Bell me veían extrañados, pero Mathias comenzó a mirar con ansiedad hacia el espejo, cayó al piso y pego varios gritos en muchas direcciones, como si algo muy doloroso sucediera en su cuerpo, hasta que en un momento dado observe como un humo morado salía de sus ojos y boca y era absorbido por el espejo hasta que dejo de salir humo, el espejo se sacudió violentamente, floto por un instante y lego se rompió en mil pedazos, volviéndose polvo y esparciéndose por el lugar; Mathias cayo inconsciente y Bell me miro con mucha furia
-Peor que has hecho, maldita escoria, has profanado a nuestro lugarteniente, no mereces ser nuestra hermana, no mereces vivir
En ese momento, Bell se lanzó con todas sus fuerzas hacia mí y yo salte con suficiente rapidez para que no lograra golpearme, chocando contra una de las paredes de la choza y cayendo al suelo inconsciente; inmediatamente corrí hacia Mathias y lo sacudí para que despertara, lo cual comenzó a hacer de forma torpe y desvariante.
-A…A…Aria…Ariana, ¿e… eres… eres tú?
-Si Mathias, soy yo, ¿Ya saliste del trance?
-¿Cuál trance? ¿De que estas hablando?
- Bell te tenia controlado, pero logre deshacer la hipnosis, ahora tomemos la llave aprovechando que esta inconsciente y vámonos de aquí
-Bueno, ese era mi plan después de todo
-Tomemos la llave y ya
Fuimos hasta Bell que aún seguía inconsciente y tomamos la llave, pudimos observar como los esbirros se nos venían encima, pero como eran muy lentos, sería muy difícil que lograran alcanzarnos, así que corrimos hasta salir del claro y entrar nuevamente al laberinto, donde recorrimos varios pasillo, esquivando gran variedad de Orcos pequeños y esbirros repartidos en el lugar hasta llegar al portón, el cual era de bronce macizo y tenía el rostro del orco Bell grabado en toda su extensión, saque las llaves de mis bolsillos y, localizando al cerradura del portón, puse la llave, la gire y escuche un sonido de mecanismo de resortes y engranajes hasta que la puerta se abrió de adentro hacia afuera lentamente dejándonos al descubierto un fragmento normal del laberinto frente a nosotros, volviendo a nuestra aventura habitual.
Caminamos por un sendero oscuro que poco a poco se fue iluminando gracias a las típicas luminarias moradas que ya habíamos visto en otros pasillos del laberinto, estando seguros que en un momento a otro nos tocaría otra prueba como la descrita en la placa en la salida de la cueva
-En serio no recuerdas nada desde que entraste a la guarida de Bell
-Solo recuerdo haber dado unos pasos dentro de la guarida y luego todo es oscuridad en mis memorias, lamentablemente creí que los vestigios de mi estadía en este lugar habían desaparecido por completo, lamentablemente no es así y el control de Bell me llego casi inmediatamente, él fue uno de mis mentores mientras fui esclavo de Morfeo y cree un culto junto a este para que Bell sintiera que servía a algo superior, solo así sería un fiel seguidor y no lo traicionaría como otros que estuvieron bajo su tutela, que siendo seguidores de Morfeo, trataron de enfrentarlo y no tuvieron éxito
-Como tu
En ese momento se detuvo, apretó el puño y bajo la cabeza lentamente
-Si… como yo… pero esta vez existe la oportunidad de hacerle frente de una vez por todas, terminar sus pruebas y así este mundo volvería a ser de sus legítimos dueños
-Los soñadores
-Exactamente, así la jerarquía se derrumbaría y cada reino de este mundo estaría dominado por quienes lo crean constantemente y no por un Dios pelele y hedonista que pretende volver este lugar su reino de marionetas sin cerebro ni emociones que lo admiren e idolatren por toda la eternidad
-Pues avancemos, más temprano que tarde saldremos de esta pesadilla
-Y por lo visto nos acercamos a otra prueba, mira al frente
En ese momento vi un arco muy curioso, ya que las molduras eran doradas y con formas de flores, específicamente amapolas, rosas, lirios y calas, en el centro arriba estaba un rostro femenino muy hermoso y dos rostros de serpiente más pequeños a los lados del femenino, antes del arco en las paredes a la izquierda había una placa muy pequeña donde se veía escrito lo siguiente:
"Entrad a los aposentos de Marianne, la hermosa guardiana de este paraje, te seducirá con sus encantos y su belleza te dejara petrificado, te tratara tan bien que jamás desearas irte"
-Por lo visto llegamos a la zona de la Medusa
-Evitar su mirada será lo más recomendable cierto?
-Tú lo has dicho, peor tratemos de no separarnos quieres, no creo que sea conveniente que este paraje tu y yo estemos…
No termino de hablar cuando se dio cuenta de que Ariana ya no estaba con ella, lo cual lo paralizo por un momento y la llamo repetidamente para caer en cuenta que a lo mejor los pitonisos de Marianne la raptaron, así que en ese momento debía ir rápidamente a su encuentro, para rescatar a Ariana, y seguir su recorrido, aunque ahora solo pensaba en Ariana, era su prioridad rescatarla, solo le importaba Ariana
Solo vivía por ella
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